Giro de 180 grados

Cuando decidí rodar películas: grio de 180º. Igual que cuando dejé de ir a clases de interpretación y regresé para recibir clases con otro método distinto y como parte de un entrenamiento para amateurs. Luego me pregunté si podría crear mi propio contenido para actuar y después si no sería fantástico dirigir. Todo para seguir en movimiento y seguir creando.

Un giro de 180 grados es una forma de superar un bloqueo creativo. Uno puede hacerlo de forma intuitiva y el término es de Julia Cameron, así como el libro “El camino del artista” donde explica como rehabilitarse como artista.

Aún así, si me preguntasen:

_   ¿Eres actriz?

_   Nooo…. eso es como decir que eres artista, es muy fuerte. Actúo, eso sí.

Pero si me dicen:

_   ¿Eres actriz? Tienes la posibilidad de actuar con Ricardo Darín.

_    Sí, sí, soy actriz, sí quiero actuar con Ricardo Darín.

Esto quiere decir que las personas con las que nos embarcamos en un proyecto y que nos acompañan son importantes. Al menos para mí. Personas como Darín, capaces de hacerte crecer, de contagiarte el gusto por lo que hace, de compartir contigo su humanidad. Quienes pueden hacerte conseguir un cambio tan grande en la forma de verte como el de la respuesta 1 a la 2…  ¡y ya eres actriz!

 

 

Cruasán I

Dicen que si escribes un poco todos los días… no creo en estas reglas del todo pero reconozco que sí es básico seguirlas para ser constante y no abandonar el blog. Además, a  través de mis posts puedo ver qué hay en mi cada 24 horas. Y si no he conectado conmigo, es una buena oportunidad para hacerlo.

Y aprenderé a escribir con una mano y mi hijo en el brazo… esto último no sé si lo conseguiré jaja. De hecho, ayer por la noche este post se quedó en borrador. Eso me llevó a decidir que escribiré algo todos los días aunque no lo publique e iré dejando cosas sin acabar “en nevera”. Estas decisiones me permiten seguir adelante con el blog… porque como decía Charles Chaplin en “Candilejas“: “se ha cansado de luchar porque lucha contra sí misma. La lucha por la felicidad es hermosa” y luego “el problema es que nos despreciamos”. He aquí un ejemplo:

¿De qué escribir en un blog? De cosas que me gustan. Pero, ¿de lo que me gusta se? ¿se de algo? Poco de todo. Solo sé qué me gusta. Hablar de fulano de tal al que conocí en una ocasión y cuyo estilo me encanta, ¿sería correcto? [¡Lo que puedo hacer es entrevistarlo!]  =)

Y así, por hoy sigue habiendo blog.

¿No pensáis que “Candilejas” es como la biblia según Charles Chaplin, una dedicada especialmente a los artistas del mundo de los escenarios?

De O!!bama a O!!Gisele

Cuando nació Ignacio hace dos semanas más o menos, desaparecieron los granitos y rojeces de mi cara, el pelo adquirió una suavidad y ligereza que no conocía, me olvidé de morderme las uñas centrada como estaba en el chico y en la lactancia, se contrajo el útero gracias a la succión del bebé, las piernas se volvieron más delgadas e incluso los pies, colmo de alegría… Vi o viví mejor dicho una mejor versión de mi. Por eso es posible que mi idea de leer el libro de Gisele Bundchen respondiese a un auténtico deseo que salió a la superficie solo cuando sentí que era legítimo. No me sorprendería que detrás de mis opciones literarias formativas y silencio mindfulness e incluso mis concesiones al helado de dulce de leche hubiera una estoica camuflada.

Dice Giovanna Battaglia de Gisele Bundchen en la Haper´s Bazaar (octubre 2018, versión española): “Entró en la sala y me quedé boquiabierta. Cuando el look escuálido de los 90 estaba en auge, de repente llegó  Gisele llena de energía, salud y supercool, era una mujer a imitar”.

Resultado: me divierte saber si ese libro responde a un deseo e intuición verdaderos porque entonces seguro que me harán muy bien. ¿Os unís al experimento? Nada más acabe con el de Obama, lo compro.

 

Qué fue al final…

También en la cama dando al pecho a tu hijo o “haciendo lactancia” como se dice, hay que elegir. La primera opción: elegir si hacer silencio o buscar un contenido con el que entretenerse. ¿Lessons de Gisele Bundchen (el audiobook), algún libro sobre educación y neurociencia?

Y el dique se abre, cuando tenemos un momento para hacer algo a parte de seguir al bebé ya sea sosteniéndolo en brazos porque si lo dejamos se despierta y llora, ayudándolo a engancharse o acompañándolo en la toma o a dormir plácidamente.  El dique deja pasar el agua, arrastrándonos de la paz del lago a la caída de la cascada que nos empuja a la actividad. Llegado ese momento ya tenemos que saber qué queremos hacer en ese espacio.

No es fácil. He consultado a mi marido y a una amiga. Cuando diga “una amiga” me cuidaré de que sea siempre eso, una amiga y que no se trate en realidad de mi madre, de algo que dijo un personaje en una serie o una niña mientras hacía la cola en el super.

Ellos. Mis hijos. El silencio de mi habitación. El disfrute del reflejo del follaje de los árboles en la pared que evoca al cine en blanco y negro y al interior de una furiosa ola de mar. El movimiento de las propias hojas. Ellos han conseguido que alcance un par de ideas ciertas.

La primera es que me gustaría crear una productora, comenzando por realizar nuestros propios productos. La segunda es que si uno vive su vida desde la relación con Dios, lo que haga después es maravilloso, fructífero. No nos jugamos todo en dilucidar qué  hacer porque el primer factor (Dios) nos dará libertad para elegir.

¿Al final qué fue lo que decidí leer?

El libro ´Neurociencia explicada para padres´ y un libro sobre actuación de Chekhov.  Y llevo un tercio del libro de Obama.

Caffè latte

Escribiré aquello que me gustaría comentar si estuviera en un Starbucks, en una mesita redonda con mi café. En cualquier café madrileño, por la mañana.

Probablemente hable de mi maternidad y lo siga haciendo cuando no esté viviendo el primer mes de vida de mi hijo y el segundo año de mi hija.

Tengo sobre mi cama el libro autobiográfico de Barack Obama “Los sueños de mi padre” además de Kleenex y un chocolate amargo.